cocina amueblada

Seleccionar la madera para nuestra área de cocina es dotarla de elegancia y buen gusto. Sin embargo, conocer los diferentes tipos de maderas para los muebles de tu reforma de cocina es elemental para crear justo el ambiente que buscas.

Podemos elegir entre tonalidades oscuras para dar con un estilo sobrio o ricos matices color crema si buscamos el escenario más cálido.

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Las posibilidades son innumerables, así que a continuación, te contamos cuáles son las mejores opciones según tus preferencias ¡Sigue leyendo!

Ventajas de elegir la madera para reformar tu cocina

Son muchos los beneficios, tanto estéticos como funcionales. En primer lugar, no debes preocuparte por el mantenimiento con caros productos específicos que algunas personas destacan como punto en contra ¡Hay nuevas opciones mejor preparadas!

Gracias al constante avance en la industria, hoy en día contamos con productos como aceites, barnices y resinas más resistentes. Estos nos garantizan una alta durabilidad en el tiempo y mayor practicidad con respecto a su cuidado.

Incluso, se trata de un material que se puede limpiar con mucha facilidad. Además, sus tonalidades atractivas y texturas agradables son capaces de brindarnos un ambiente elegante, con un toque clásico irresistible.

Si buscamos una buena resistencia a la humedad, la madera también puede cumplir con ese requisito sin problemas. Así que no te preocupes de que, en la reforma de tu cocina, tus muebles sufran deterioro por estos factores.

Tipos de madera para los muebles de tu cocina

Para tomar la decisión más acertada no solo es importante conocer los tipos de maderas disponibles en el mercado, sino también sus prestaciones, nivel de resistencia, durabilidad, etc.

Por ello, a continuación, te detallaremos las descripciones y características básicas de las opciones más utilizadas en las reformas de cocina:

  • Roble

Destaca fundamentalmente por su tonalidad, la cual va variando desde el blanco amarillento al marrón grisáceo, llegando incluso al amarillo miel. Una de sus ventajas es que puede barnizarse y lacarse si queremos modificar su color.

Además, si buscamos que la apariencia de la superficie tenga un color homogéneo, estamos ante el más indicado. Esto se debe a que la disposición de sus anillos y veteado polifacético le otorgan esta característica.

Es de los más valorados en la fabricación de cocinas clásicas y rústicas, pues transmite elegancia y estabilidad.  

  • Haya

Su color es un amarillento ligero, cuenta con una estructura de poros y un veteado sumamente particular. Ésta última destaca por ser muy discreta y uniforme. Es de las más duras y pesadas, así que es especialmente resistente.

Debido a su estilo tan natural y sobrio, el haya es un material perfecto si queremos combinar con otras maderas más llamativas.

  • Abedul

Sus poros finos y color claro son de las características que más le distinguen. Ofrece una atractiva gama de tonos que varían desde el blanco hasta el amarillo dorado. Incluso, tiene un brillo sedoso con ciertos reflejos multicolor muy cautivadores.

A pesar de su resistencia, no es tan dura como se puede llegar a creer, así que trabajarla no es una tarea complicada. Otro de sus puntos a favor es que resiste bien tratamientos para la superficie, como es el caso de la coloración.  

  • Arce

Al igual que el abedul, el arce tiene poros finos y tiene un color notablemente claro. Su estructura es homogénea y es fácil de trabajar con las técnicas de barnizado, pulido y matizado. Por ello es perfecta para la fabricación de muebles de cocinas clásicos.

Suele utilizarse para dar cierto contraste con otras maderas más actuales y llamativas como el nogal.    

  • Pícea

Destaca por ser blanda y maleable, con tonalidades que abarcan desde el blanco con matices amarillos hasta al blanco rojizo. Suele desprender un notable olor a resina y destaca sobre superficies claras por sus anillos de crecimiento con tonos vivos.

  • Aliso

Es conocida por ser ligera y flexible. Además, tiene un color marrón rojizo con vetas sutiles y regulares que encajan en cocinas de cualquier estilo. Aguanta muy bien el barnizado y el pulido, así que es ideal como base decorativa de maderas más caras.

  • Cerezo

El cerezo es uno de los tipos de madera más nobles y costosos. Es por ello que se utiliza con mucha frecuencia en muebles de cocina de alta gama. Sus fibras son finas, al mismo tiempo que garantiza gran dureza, resistencia, brillo y máxima elegancia.

Tiene tonalidades entre amarillo y marrón rojizo, al igual que el arce. Éste último, generalmente, es una alternativa más económica si buscamos los mismos acabados.

  • Nogal

Se trata de una madera noble y perfecta para aportar un toque decorativo único. Tiene un veteado incomparable, anillos bien definidos y estrías delicadas. Además, cautiva con su incomparable textura lisa y sedosa.

Es un material perfecto para equipamientos interiores, pues logra aportar una tonalidad cálida. Al igual que en el caso del cerezo, las cocinas de nogal son una de las más caras a nivel mundial.